jueves, noviembre 16, 2006

Sos francesa pero te quiero



Cómo me gusta leer a Colette.
Durate mucho tiempo le puse resistencia a los franceses. Una resistencia infantil. No me gustan, no me gusta escucharlos, no me gusta que se crean el centro del Universo. Pero la pucha, cómo no se lo van a creer. Me he dado cuenta que entre mis libros preferidos hay muchos franceses. Que los leo y me parten la cabeza. Leo a Colette y no puedo creer los años que tienen sus libros. Cómo podía tener una cabeza tan fresca y tan pilla en una época tan acartonada. Su sentido del humor es simplemente adorable.
Y amaba a los gatos, detalle no menor. Los describe y los entiende como nadie. Sólo los que tienen gato/s pueden apreciar esto (Hay que leer la novela "La gata")


"...Fanchette también ama los libros como un anciano sabio y me atormenta todas las noches, después de cenar, para que le retire de la estantería dos o tres de los Larousse grandes de papá; el vacío que dejan constituye una especie de cuartito cuadrado, donde Fanchette se instala y se enrosca. Cierro el cristal, y su ronroneo prisionero vibra con un incesante ruido de tambor en sordina. De vez en cuando la miro, y entonces me hace señas con sus cejas, que alza como si fuera una persona. ¡Hermosa Fanchette! ¡Qué comprensiva e interesante eres! (Mucho más que Luce Lanthenay, esa gatita de clase inferior.)... ...Tienes una conducta bastante indigna. Dos o tres veces al año te encuentro en el jardín, sobre las paredes, con una expresión loca y ridícula, y una recua de mininos a tu alrededor. Hasta conozco a tu favorito, perversa Fanchette. Es un morrongo gris, sucio, flaco, sin pelo, con orejas de conejo y patas toscas. ¿Cómo puedes degradarte tanto y tan a menudo con ese animal de tan baja extracción? Sin embargo, cuando me ves, incluso en esos momentos de demencia, recobras durante un instante tu expresión habitual y maúllas amistosamente, como si quisieras decirme: "¡Ya ves cómo estoy. No me desprecies demasiado... la naturaleza tiene sus exigencias... Pero volveré pronto a casa y me lameré largo rato para purificarme de esta descocada existencia!". ¡Oh, mi hermosa Fanchette blanca! ¡Te sienta tan bien portarte mal!"

"Claudine en la escuela" - Colette


Conseguí la colección completa de Claudine de Colette.
Debería ser de lectura obligatoria para todas las adolescentes.
Claudine dejó en segundo puesto a Jo de Mujercitas.

domingo, octubre 23, 2005

Antes eran prendedores, ahora son pins.

Me volvió la manía de los pins. No me importa si pasan de moda o no, siempre tuve el gusto por los pins. También me pregunto por qué y para qué. Los que uso no tienen mensajes políticos, sirven más que nada como expresión estética y porque también son llamadores. Hablan de los gustos de una y seguro se te va a acercar alguien para darte conversación sobre algún pin. Puede ser un garrón... o no. De última son un buen pie para conocer a alguien. También en casos extremos uno puede regalar un pin que lleva puesto, ese pin especial, a alguien que realmente se lo merezca. Ahi ya es un completo gesto de amor.

Elija su favorito.

lunes, septiembre 05, 2005

Pump up the volume

Superé la etapa Parchís bastante rápido, y gracias a un hermano mayor me metí sin problemas en el mundo del rock, pop, punk, new wave, etc. Muchas tardes las pasaba cruzada de piernas delante del equipo de audio de mi viejo, con los auriculares puestos, escuchando una y otra vez los discos simples que nos regalaba mi tío. Muy pronto también comencé a identificarme con las mujeres en la música, me imaginaba que era ellas. Por ejemplo, Joan Jett era una. Más adelante supe que antes de su carrera solista estaba The Runaways, y también me hice adicta a ellas. En mí eso convivía pacíficamente con Madonna, Duran Duran, Blondie, Donna Summer, Pere Ubu, Nina Hagen, Clash, Estómagos, etc.

Joan, madraza.

sábado, agosto 20, 2005

Quiero mi VIEW-MASTER

Este es el juguete que me gustaría volver a tener (o mejor dicho, encontrar). Era un cuelgue estar mirando paisajes de todo el mundo con tanta nitidez en 3D. Pero mis discos favoritos eran "Una noche de navidad", donde unos muñecos bastante reales representaban el encuentro de un niño y su perro con papa Noel. Podría pasar horas mirando los detalles de la decoración de la casa, el árbol de navidad, el estampado en el pijama del niño, el collar del perro.
Hace unos años encontré un view master en la feria de Tristán Narvaja. Era igual al que había tenido de chica (un modelo anterior al de la foto, de hecho era beige y con un diseño más 60s). Pero lo perdí después de tantas mudanzas... Tendría que poner un poco más de empeño para encontrarlo, así en algún momento se lo regalo a mis sobrinos. Antes de eso voy a pasarme un buen rato dándole vuelta a los disquitos.

Usar mirando hacia la ventana.